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CRC refuerza su compromiso con Cartagena con la apertura de su tercera oficina, que se convierte en su sede central en la ciudad
Con tres centros ya operativos, CRC refuerza su modelo de banca cooperativa basada en la cercanía, el trato humano y el conocimiento del territorio
CRC continúa reforzando su modelo de banca cercana en Cartagena con la apertura de su tercera oficina en la ciudad, que además pasa a convertirse en su nueva sede central en el municipio.
Ubicada en el Paseo Alfonso XIII, esquina con Calle Ángel Bruna, 14, esta nueva oficina nace con un objetivo muy claro: ofrecer una mejor experiencia de cliente a través de una atención más personalizada, accesible y humana.
En un momento en el que el sector financiero ha reducido notablemente su red de sucursales físicas, CRC apuesta por todo lo contrario: estar presente en la calle, abrir puertas y mantener una relación directa con las personas. Para la entidad, la cercanía no es solo una forma de comunicar, sino una manera de trabajar. Significa escuchar, conocer a cada cliente y acompañarlo en sus decisiones financieras, desde las más sencillas hasta las más importantes.
La apertura de esta nueva oficina responde a la voluntad de seguir creciendo allí donde ya existe una relación sólida con socios y clientes. Con tres centros ya operativos en Cartagena —la nueva sede central, la oficina de Calle Real, 40 (bajo la dirección de José Antonio García García) y la oficina de Santa Ana, en la carretera Cartagena–Murcia, km 431— CRC refuerza su cobertura en una de las ciudades con mayor dinamismo económico y social de la Región de Murcia.
El nuevo espacio ha sido concebido para mejorar la experiencia del cliente desde el primer momento. No se trata únicamente de un cambio de ubicación o de un aumento de superficie, sino de un nuevo concepto de oficina: zonas abiertas, un diseño que facilita el diálogo y un entorno pensado para que el cliente se sienta cómodo, sin barreras físicas ni mostradores tradicionales. Todo ello combinado con herramientas digitales que permiten realizar gestiones de forma más ágil, sin perder nunca el trato personal.
“Queremos que nuestros socios y clientes sientan que esta también es su casa”, explica María Ángeles Bastida, directora de la oficina y coordinadora del proyecto, junto a Rubén José Mortes, Darío Robles y Ana María Bernal. “Nuestro objetivo es ofrecer una atención aún más personalizada y apoyada en la tecnología para ser más eficientes, pero sin renunciar a lo más importante: el trato humano y el acompañamiento cercano”.
La nueva oficina central de Cartagena refuerza así el modelo de negocio de CRC, basado en la proximidad, el conocimiento del entorno y el compromiso con el desarrollo local. Como entidad cooperativa, gran parte de los recursos que genera se reinvierten en el territorio, contribuyendo al impulso del tejido productivo y social de la ciudad. Familias, autónomos, comercios y empresas encuentran en CRC un aliado financiero que no solo ofrece productos, sino soluciones adaptadas a sus necesidades reales.
Este enfoque cobra especial importancia en un contexto en el que muchos clientes demandan un equilibrio entre digitalización y atención presencial. CRC apuesta por un modelo multicanal en el que cada persona decide cómo relacionarse con su banco: de forma online para las gestiones más rápidas o de manera presencial cuando necesita asesoramiento, orientación o simplemente hablar con alguien de confianza.
La consolidación de CRC en Cartagena no es fruto de una decisión puntual, sino de una estrategia a largo plazo. La entidad mantiene su apuesta por la presencialidad como elemento diferencial de su propuesta de valor, frente a la tendencia generalizada de cierre de oficinas en la última década. Para CRC, estar cerca significa estar disponible, conocer el territorio y formar parte de la vida económica y social de los municipios donde opera.
Con esta tercera oficina, CRC refuerza su compromiso con los cartageneros y da un paso más en su objetivo de seguir creciendo de manera sostenible, siempre poniendo a las personas en el centro. Una banca que escucha, que acompaña y que construye relaciones de confianza duraderas.